Pérdida de líquido refrigerante: ¿cómo detectarla y qué hacer?
La pérdida de líquido refrigerante es uno de los problemas más comunes en autos y camionetas, pero también uno de los más peligrosos si no se atiende a tiempo. El líquido refrigerante es clave para evitar que el motor se sobrecaliente, por lo que circular sin el nivel adecuado puede generar fallas graves y reparaciones costosas.

En esta guía vas a aprender a detectar a tiempo la pérdida de líquido refrigerante, conocer sus causas más comunes y saber qué hacer para evitar que el motor sufra daños mayores. Seguí leyendo y descubrí cómo actuar para mantener tu vehículo en buen estado.
¿Por qué es importante el líquido refrigerante?
El líquido refrigerante, también llamado anticongelante, es fundamental para el buen funcionamiento del motor. Su función es absorber el calor generado durante la combustión y mantener una temperatura estable, para así evitar que el motor se sobrecaliente. También lubrica componentes internos, protege las piezas metálicas y previene la corrosión dentro del circuito de refrigeración.
Cuando hay falta de líquido refrigerante, el sistema deja de trabajar de manera eficiente y el motor empieza a elevar su temperatura más de lo normal. Esto puede provocar daños progresivos y costosos, como:
- Desgaste o deformación de juntas y retenes.
- Fallas en sensores de temperatura y otros componentes eléctricos.
- Daños en la tapa de cilindros, incluyendo fisuras por calor.
- Sobrecalentamiento severo capaz de comprometer el motor.
¿Cómo detectar la pérdida de líquido refrigerante?
Detectar una pérdida de líquido refrigerante a tiempo es clave para evitar que el motor se sobrecaliente o sufra daños más costosos. Por eso, es importante prestar atención a los siguientes indicadores:
1. Baja del nivel en el depósito
Una de las señales más claras es notar que el nivel del depósito baja con frecuencia. Si completás el refrigerante y a los pocos días vuelve a descender, incluso sin usar mucho el auto, lo más probable es que haya una fuga o alguna pérdida interna en el sistema.
2. Olor dulce dentro o fuera del auto
El refrigerante tiene un olor dulce muy particular. Si al estacionar sentís este aroma cerca del motor o incluso dentro del habitáculo cuando encendés la calefacción, es posible que haya una pérdida en mangueras, uniones o en el radiador.
3. Manchas o charcos debajo del vehículo
Si al mover el auto encontrás manchas verdes, rosadas, celestes o amarillas debajo del motor, probablemente se trate de refrigerante. El color depende del tipo de producto, pero todos dejan una marca característica en el piso. Las fugas externas suelen deberse a mangueras resecas o mal ajustadas, un radiador fisurado, la tapa del depósito mal sellada o abrazaderas flojas.
4. Temperatura del motor más alta de lo normal
Si el indicador de temperatura empieza a subir más de lo habitual o si aparece la luz de advertencia en el tablero, es un claro síntoma de que falta refrigerante o que el sistema no está circulando correctamente. Este aumento puede volverse repentino, sobre todo en subidas, en tráfico intenso o en días de mucho calor.
5. Vapor saliendo del capot
Si ves vapor blanco saliendo del capot, es señal de sobrecalentamiento. Esto ocurre cuando el refrigerante es insuficiente o directamente no está circulando, lo que hace que el motor alcance temperaturas críticas.
¿Qué hacer si tu auto pierde líquido refrigerante?
Si detectás una pérdida de líquido refrigerante, es importante actuar rápido para evitar un sobrecalentamiento y daños mayores en el motor. Estas son las acciones recomendadas:
- Revisá el nivel solo con el motor frío. Abrir el depósito cuando el motor está caliente es peligroso porque el sistema tiene presión. Esperá a que el motor se enfríe por completo antes de verificar el nivel o quitar la tapa.
- Completá con refrigerante. Usar solo agua puede generar corrosión y no protege al sistema contra altas temperaturas. Lo ideal es cargar mezcla 50/50 de agua y refrigerante o usar refrigerante listo para usar si ya lo tenés a mano.
- Buscá fugas visibles. Revisá rápidamente las mangueras, uniones, el radiador, el tanque de expansión y la parte inferior del motor. Si ves gotas, humedad o manchas de color, probablemente ahí esté la pérdida.
- No sigas circulando si la temperatura sube. Si el indicador se acerca al rojo o aparece la luz de advertencia, frená cuanto antes en un lugar seguro. Si seguís manejando con el motor caliente, podés generar daños severos en la tapa de cilindros o incluso fundir el motor.
- Llevá el vehículo a un taller especializado. En Calzetta contamos con especialistas que pueden realizar una revisión y detectar fugas internas no visibles. Conocé todos nuestros servicios de mantenimiento y dejá que nuestro equipo resuelva el problema de forma segura.
Causas de pérdida de líquido refrigerante
La pérdida de líquido refrigerante puede tener múltiples orígenes, desde fallas simples y visibles hasta problemas que requieren diagnóstico profesional. Identificar la causa correcta es clave para evitar daños mayores en el motor. A continuación, te contamos las causas más comunes y cómo reconocerlas.
Pérdida de líquido refrigerante por termostato
El termostato es una pieza esencial, ya que se encarga de abrir y cerrar el paso del refrigerante hacia el motor según la temperatura. La falla habitual suele ser que el termostato se trabe cerrado, lo que impide la circulación del refrigerante y genere sobrepresión dentro del sistema.
El síntoma más típico de este problema son las fluctuaciones irregulares de la temperatura: sube y baja sin explicación aparente. Si notás algo así, es probable que el termostato esté fallando.
Pérdida de líquido refrigerante por bomba de agua
La bomba de agua impulsa el refrigerante a través del motor y el radiador. Cuando su retén interno empieza a desgastarse, aparece la pérdida de líquido refrigerante. Algunas señales claras de que la bomba puede estar fallando son:
- Goteo visible debajo de la bomba o en la zona inferior del motor.
- Zumbidos o ruidos irregulares cerca de la correa de accesorios.
- Temperatura elevada incluso en trayectos cortos.
Es una de las causas más comunes y, por lo general, se resuelve al reemplazar la bomba completa, ya que no conviene repararla.
Pérdida de líquido refrigerante sin fuga visible
Este tipo de pérdida puede ser la más difícil de detectar porque no deja manchas y no suele tener olor. Si el nivel baja, pero no ves ninguna fuga, puede deberse a:
- Junta de tapa de cilindros dañada, lo que permite que el refrigerante pase a los cilindros y se queme junto con la combustión.
- Microfisuras internas en el block o en la tapa, imperceptibles a simple vista.
- Evaporación por sobrecalentamiento, especialmente si la tapa del depósito no mantiene la presión adecuada.
Estas son fallas más complejas y requieren un diagnóstico profesional, generalmente con prueba de presión o análisis de gases en el circuito.
Causas generales de fugas externas
Las fugas externas son las más fáciles de identificar porque suelen dejar manchas o charcos de color verde, rosa o celeste debajo del vehículo. Las causas habituales incluyen:
- Mangueras resecas, agrietadas o mal ajustadas.
- Abrazaderas flojas que no sellan bien la unión.
- Radiador fisurado, ya sea por corrosión o un golpe.
- Tanque de expansión dañado o con microfisuras.
- Tapa del depósito en mal estado, que no mantiene la presión correcta.
Consejos para prevenir pérdidas de refrigerante
Prevenir una pérdida de líquido refrigerante es mucho más sencillo y económico que reparar las consecuencias de un sobrecalentamiento. Seguí estos hábitos de mantenimiento para evitar la mayoría de los problemas:
- Revisá el nivel cada 10 o 15 días. Un control rápido del depósito te permite detectar bajas repentinas antes de que se conviertan en una fuga importante.
- Controlá el estado de las mangueras. Con el tiempo pueden resecarse, agrietarse o aflojarse, lo que genera pérdidas. Aprovechá cada service de vehículo para pedir que realicen una revisión.
- Cambiá el refrigerante según el manual. Generalmente, se recomienda reemplazarlo cada 2 años para mantener sus propiedades anticorrosivas y su capacidad de refrigeración.
- Pedí un chequeo periódico del sistema completo. El radiador, bomba de agua, tapa del depósito y termostato son piezas clave que conviene revisar regularmente.
- Asegurate de que el electroventilador funcione bien. Si no se activa cuando corresponde, la temperatura del motor sube y el sistema puede perder refrigerante por sobrepresión.
Mantené tu motor a punto en Calzetta
Detectar una pérdida de líquido refrigerante a tiempo te puede ahorrar daños importantes en el motor y garantizar un viaje mucho más seguro. Si notás olor a refrigerante, baja repentina del nivel, manchas en el piso o la temperatura sube más de lo habitual, lo ideal es hacer una revisión cuanto antes.En Calzetta podemos ayudarte a mantener tu vehículo en las mejores condiciones. Acercate a nuestras sucursales para una revisión completa o contactanos para recibir asesoramiento personalizado. Dejá tu vehículo en manos de profesionales y viajá con total tranquilidad.